Para finanzas y fundraising
Levantar capital o rendir cuentas exige números que sostengan cualquier pregunta, y hoy viven repartidos en hojas de cálculo, correos y memoria. Montamos el sistema que ordena el plan, los materiales y las decisiones financieras con fuente y fecha. Ningún número sale a un inversionista sin tu firma.
ACTUALIZADO: 31 DE JULIO DE 2026
Lo que se oye
"Cada vez que un inversionista pide algo, paro la operación tres días para armarlo."
"Tengo una valuación que me dio una plantilla de internet y no sabría defenderla en una reunión."
"Cerramos aquel trato que salió mal y nunca nos sentamos a escribir qué aprendimos."
El sistema, en un diagrama
Lo que se monta
Etapas, lista de inversionistas, estado de cada conversación y siguientes pasos, con día fijo en vez de cuando haya tiempo.
Escenarios con supuestos explícitos y cada dato con su fuente, para que en la reunión defiendas el número entendiendo de dónde salió.
One-pagers y due diligence preparados como borradores con datos consultados en las fuentes reales, no de memoria. Tú firmas antes de que salga.
Tras cada cierre o ronda, una rutina documenta qué pasó, qué costó y qué regla queda. El error caro se paga una vez.
La prueba
El patrón viene de Clara, una startup real con cobros por Stripe y decisiones de fondos y estructura sobre la mesa: cada decisión escrita con fecha y porqué, y el negocio completo explicable a un inversionista o auditor en minutos, con rastro auditable.
Preguntas frecuentes
Lee de tus fuentes reales (tu Stripe, tus reportes) para que ningún número salga de memoria. La contabilidad formal sigue con tu contador.
Sí: plan de fundraising, valuaciones con supuestos explícitos y updates para inversionistas, todo como borrador con tu firma.
Por ahí se empieza: fuentes de verdad primero, materiales después.
Siguiente paso
Cuéntanos en qué etapa está tu negocio: operación, ronda o ambas. Respondemos normalmente el mismo día.
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